Los contratos con compañías son muy comunes dentro de la comunidad latina, en muchas ocasiones se firma un contrato con una compañía pensando que las cláusulas contenidas en un contrato prohíbe el incumplimiento de éste. En realidad la ley también apoya al consumidor.

Si una compañía falla al cumplir su palabra o falla al cumplir con una promesa y esto le causa daño a usted como cliente, entonces sí tiene el derecho de romper el contrato y citar las razones las que lo esta rompiendo.

Muchas veces el cliente ha pagado por anticipado por servicios que desea recibir los cuales se estipulan en el contrato y la compañía simplemente no ha cumplido. En este caso el cliente tiene el derecho de pedir que se reembolse su dinero, o pedir al banco que no pague el cheque que el cliente le ha dado a tal compañía, si es que no se ha presentado para su cobro.

Es importante recalcar que se deben de revisar todas las opciones antes de romper el contrato. Y aun más, se le debe dar la oportunidad a dicha compañía para corregir el problema que existe. Si después de varios esfuerzos y de haber dado un tiempo prudente a la compañía para que corrija el problema o que cumpla con el servicio prometido, si no se obtienen los resultados esperados, es cuando los derechos del cliente entran y se puede considerar el rompimiento del contrato.

Debemos consultar con un profesional antes de hacer esta clase de decisiones, ya que nos pueden afectar en un modo negativo y además recuerde que tenemos que considerar todas nuestras opciones críticamente. No todos los casos son iguales. Por eso debemos analizar y cuando sea necesario confrontar las injusticias que se nos imponen de parte de las compañías.